lunes, 6 de octubre de 2008

Viajes por el Scriptorium

Viajes por el Scriptorium Paul Auster Anagrama. Barcelona, 2007 185 págs Has comprado un boleto para viajar hacia el orificio de una habitación casi vacía, tu acceso es completamente panorámico. No se trata sólo de mirar, empiezas a internarte en los pensamientos y sensaciones de un viejo decrépito que se levanta de la cama sin saber dónde está, sin un solo recuerdo; no sientes lo que él, pero lo sabes, también sabes que alguien más observa, el cuarto está repleto de micrófonos y cámaras que capturarán cada respiro y cada lamento. Él mira la alcoba tan azorado como tú, la descubren al mismo tiempo. En el mismo instante leen los letreros que están en las cosas. Él siente culpa, tú sabes que se siente culpable, los dos quieren saber por qué y ambos, como si esperaran a Godot, aguardan «algo» en medio de una amnesia muy dolorosa. ¿Una consecuencia…? Paul Auster es, quizá y con razón, el autor norteamericano más emblemático de nuestros días. En su última novela nos entrega una partida de ajedrez, todos jugamos –o creemos jugar–, pero surge una pregunta que ilumina y oscurece todo el entorno: ¿Qué pasa con un autor de cuyo universo se han adueñado sus propias criaturas? Más aún: ¿Qué sucede con las consecuencias mismas de la ficción? Isabel Ibáñez Publicado en Istmo
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